Eugènia Solé, Gemma Solsona y Ariadna Marsal hablaron sobre cómo se vive con una cardiopatía congénita en la escuela

El miércoles 13 de mayo tuvo lugar en la Sala de Actos del Hospital Universitario de Girona Doctor Josep Trueta una charla sobre cómo se vive con una cardiopatía congénita en la escuela.

Eugenia Solé, maestra de la Escuela Migdia de Girona, habló del funcionamiento interno de la escuela y del papel de los maestros a la hora de atender su alumnado, tenga o no tenga dificultades de aprendizaje. Además, concretó que con aquellos alumnos que presentan ciertas dificultades, desde la Escuela Migdia se ofrece el Servicio EAP (Equipo Asesoramiento Pedagógico), el SEP (Apoyo Escolar Personalizado) y la posibilidad de participar en grupos reducidos o grupos flexibles, con el objetivo de ayudar al alumno o alumna a alcanzar sus objetivos. Solé también habló de la importancia de la integración en la escuela y también de establecer una relación estrecha entre escuela y familia.

A continuación, la psicóloga y responsable de AACIC CorAvant en Girona, Gemma Solsona, presentó el Servicio de atención a las Escuelas de la entidad: la integración de los alumnos de P3, el seguimiento de los alumnos con cardiopatía congénita durante los años lectivos… Solsona presentó también la «Guía Vivir y convivir», que ofrece información y orientaciones prácticas a las familias con niños y niñas con cardiopatía congénita; y la «Guía Infancia con cardiopatía congénita», dirigida a todos los profesionales de la educación para dar a conocer esta patología y sus consecuencias entre los niños, niñas y jóvenes.

Finalmente, Ariadna Marsal, habló en primera persona sobre su experiencia personal como alumna que, a pesar de las dificultades que le ha ido planteando su cardiopatía y las cuatro intervenciones que le han hecho a lo largo de su vida, en la escuela siempre se ha sentido como una niña más pudiendo hacer con el acompañamiento de los profesionales todas las actividades al igual que sus compañeros de clase. Ariadna transmitió a todo el público asistente que ha aprendido de sus dificultades: cuando terminó el bachillerato no obtuvo la nota necesaria para entrar en medicina y optó por cursar un ciclo formativo de técnica de laboratorio, lo que acabó de definir que lo que realmente quería era estudiar medicina. Y finalmente lo ha conseguido.

La charla sobre cómo se vive con una cardiopatía congénita en la escuela se enmarca dentro del segundo Ciclo de charlas para padres y madres con niños con cardiopatía congénita: «Las repercusiones de las cardiopatías congénitas en la vida cotidiana», organizado por AACIC CorAvant y el Hospital Universitario de Girona Doctor Josep Trueta.

En Cataluña cada año nacen 637 bebés con esta patología, 60 de los cuales en la demarcación de Girona. Gracias a los avances médicos de los últimos años un 90% de estos bebés llegará a la edad adulta pero necesitarán un control médico a lo largo de sus vidas y, a menudo, de una o varias intervenciones quirúrgicas. Actualmente en Girona hay casi 2.000 personas de más de 16 años que conviven con una cardiopatía congénita.


Unas colonias espectaculares

Somos Nil y Neus de la Espluga de Francolí. Hace cuatro 4 años que asistimos a los campamentos de nuestra Asociación AACIC CorAvant, ahora ya hace tres que podemos convivir con los caballos y la naturaleza. El hecho de poder disfrutar de este mundo tan maravilloso nos ha ayudado a entender muchos aspectos de la vida, como la pérdida de un ser querido que fue el tema central del año pasado y que fue muy positivo para todos los niños y las niñas que pudimos ir. Unas colonias espectaculares, con diversión, diversión, sorpresas, música, discoteca y una buena comida hicieron de la estancia unos días inolvidables.

El hecho de levantarnos y poder estar con los caballos, darles la comida, disfrutar cuando los limpiamos, montar a caballo, cepillarlos y estar en contacto con ellos, nos da fuerza, estimación, paz y tranquilidad. También aprendimos el nombre de muchos objetos necesarios del mundo de los caballos.

Quisiéramos dar las gracias a todos los monitores de la hípica y sobre todo a Diego para enseñarnos cómo es un caballo y poder tocarlos con las manos. Recordamos muy bien la enfermera bombera que nos curaba los pequeños incidentes que salían durante el día.

Por cierto, hay que destacar que una de las sorpresas fue la visita de una jugadora de waterpolo que era campeona de España y que se llama Anna. Nos enseñó la medalla que había ganado en los Juegos Olímpicos. Nosotros también vamos a ganar medallas si superamos las inquietudes de nuestro «corazón».

Este año, niños y niñas, no os podéis perder las fantásticas colonias que nuestro equipo AACIC CorAvant y Cal Graells nos prepararán con todos los caballos y sobretodo con el Jipi.

¡Nos haría mucha ilusión que Corèlia viniera a disfrutar de los caballos!

¡Os esperamos!

Un beso con todo nuestro corazón,

 

Nil i Neus Rodríguez Bultó


¿Qué he aprendido? Optimismo

¿Como estáis? Me llamo Carmen. Soy profesora, mujer ya de cierta edad y, a pesar de todo, sigo aprendiendo.

La vida nos hace vivir, a menudo, situaciones sorprendentes por cómo son de inesperadas. Quién me iba a decir, hace un par de años, ¿que ahora estaría colaborando con AACIC porque mi vida haría un vuelco impensable?

No, yo no tengo cardiopatía congénita, pero sí sufro una complicación cardiaca. Mi corazón a menudo pasaba del pasodoble al cha-cha-cha sin avisar. Hoy casi todo se resuelve o se palia. Pero la sacudida queda allí, en tu memoria.

Esta situación ha hecho que me jubilara de una manera avanzada e inesperada; y que tuviera que reformular mi actividad cotidiana. Y es así como, casualmente, fui a parar a la puerta de AACIC.
No quiero hacer ningún paralelismo entre mi casuística y la que rodea todas las personas, muchas criaturas, que tienen una cardiopatía congénita, no sería justo en ningún caso. Pero sí puedo entender la sensación de vivir, mucho o poco, pendiente de cómo te habla tu corazón.

¿Qué he aprendido? Después de leer y trabajar con un montón de textos, también de conocer la gente que participa, sólo puedo decir que, de seguro, me he enriquecido, como persona y como madre. Puedo acercarme a los sentimientos, sobretodo a los de aquellas madres que ven crecer sus criaturas en positivo. Con la ilusión de vivir su formación y con la esperanza de cómo los avances son cada vez mejores, más efectivos y llegan más rápidamente.

No soy ilusa, soy más optimista.

 

Carme Pedra


Marca la X a proyectos sociales en tu declaración de la Renta

Gracias a la subvención procedente del 0,7% del IRPF del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad gestionado por COCEMFE para la elaboración, ejecución y justificación de los proyectos de sus entidades miembros, AACIC CorAvant desarrollará el proyecto de Atención a las familias con hijos e hijas con cardiopatía congénita.
Recuerda marcar la X a proyectos sociales en tu declaración de la Renta.

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Los hermanos García ya han llegado a buen puerto

Los hermanos Bruno y Willy García quedaron en quinta posición de la Barcelona World Race, una aventura convertida en un reto solidario para colaborar con los niños, niñas y jóvenes con cardiopatía congénita.

Bruno García es cardiólogo y, junto con su hermano Willy, navegaron ante situaciones extremas en alta mar, manteniendo en todo momento su espíritu de superación: «(…) no hemos bajado los brazos ni un solo momento, ¡ni uno! Y hemos tenido muchas averías, pero no hemos bajado nunca los brazos, el espíritu ha sido siempre arriba», afirma Bruno.

La Barcelona World Race es la regata de vuelta al mundo a vela con dos tripulantes por barco y sin escalas con salida y llegada a Barcelona.

Pronto nos entrevistaremos con ellos para conocer más de cerca su gran aventura. Estad atentos a nuestra web.


La leyenda de Sant Jordi en el Hospital de la Vall d’Hebron

El lunes 27 de abril los niños, niñas y adolescentes ingresados en la primera y la segunda planta del Hospital de la Vall d’Hebron disfrutaron de una pequeña obra de teatro de la leyenda de Sant Jordi.

La obra estuvo representada por voluntarios y voluntarias de la Escuela de la Mare de Déu dels Àngels de de Barcelona y fue muy bien acogida para pequeños y grandes. Al final de la representación, tuvieron como obsequio un libro y un punto de libro donde se explicaba la leyenda de Sant Jordi.


Encuentro de médicos en Tarragona con AACIC

Dentro del marco del proyecto de Adaptación al Medio que se está realizando en la provincia de Tarragona, el miércoles 25 de marzo, la psicóloga y responsable de la demarcación de Tarragona de AACIC CorAvant, Àngels Estévez, asistió a una sesión informativa para pediatras del territorio y otros profesionales en el Hospital Sant Joan de Reus.

Este encuentro, contó con la participación del Dr. Manel González, médico del deporte en el Hospital de Sant Pau y Santa Tecla de Tarragona; y de las doctoras Rosa Collell y Cristina Marimon, cardiólogas pediátricas de la Unidad de Cardiología Congénita del Hospital Sant Joan de Reus.

Con el proyecto de Adaptación al Medio, AACIC CorAvant, junto con el Hospital de Sant Joan de Reus y el Hospital de Sant Pau y Santa Tecla de Tarragona, buscan potenciar el deporte para mejorar la capacidad física y otros factores psicoemocionales de los pacientes.


El diagnóstico

Fuerte, valiente, luchadora, son algunos adjetivos que nos evocan al pensar en nuestra hija, una niña feliz, normal y con una cardiopatía congénita diagnosticada a los 3 meses.

Cuando nos dieron los resultados de las pruebas, nos asustamos mucho, los problemas de corazón parecen tan inmensos. Cómo no lo van a ser, si el corazón es el motor del cuerpo.

Así que decidimos buscar más información por Internet y nos asustamos aún más. Afortunadamente, durante esta investigación encontramos a AACIC. Esta asociación nos hizo ver las cosas desde una perspectiva diferente, menos catastrófica, más tranquilizadora y, sobretodo, más realista. Nos han dado apoyo, fuerza, información y tranquilidad.

Sólo puedo dar gracias por su trabajo, sois maravillosos. Gracias de todo CORAZÓN.

 

Familia Lopera Ferriz


Èrika, una luchadora

Es muy normal pensar que el nacimiento de un hijo debe ser el momento más feliz para una madre, pero a veces este maravilloso sentimiento aloja en un pequeño rincón de tu corazón, el cual está totalmente ocupado por la angustia, la rabia, el miedo, y por un emergente sentimiento de culpa.

Mi pequeña Èrika, nació con una cardiopatía congénita, palabra que no había oído nunca y que ahora forma parte de nuestro mundo. Por suerte, dentro de la desgracia, lo sabíamos desde la semana 28 de embarazo, así es que tanto los médicos de Sant Joan de Déu, cardiólogos, cirujanos, pediatras y anestesistas, esperaban su llegada con la misma incertidumbre que nosotros, sus padres.

Al cumplir seis días, le hicieron su primera intervención porqué su pequeña vida corría peligro, con catorce meses una complicada operación a corazón abierto y una delicada estancia en la UCI donde luchaba por su vida.

Desde entonces Èrika hace vida normal. Es una niña de 8 años, alegre y risueña, que llena de gozo nuestras vidas.

Ahora mismo, estamos pendientes de otra cirugía y, como siempre, me tiemblan las piernas y el corazón se me hace pequeño cuando lo pienso, pero sé que mi pequeña es una luchadora y que está en manos de los mejores, un equipo profesional y humano, al que estaré siempre agradecida.

Ahora hará nueve años que entré por primera vez en la capilla de Sant Joan de Déu. No suelo ir a misa pero hay momentos en los que necesito creer en algo. En la capilla encontré un recordatorio en el que había escritas estas palabras: «Dios concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar las que puedo y sabiduría para reconocer la diferencia». Estas palabras me han hecho servicio desde ese mismo momento y sé que me harán durante toda mi vida.

Me siento afortunada por poder disfrutar del angelito que aunque nació con un corazón imperfecto, es capaz de querer con tanta intensidad la vida.

 

Montse Martínez


Aceptando la cardiopatía congénita

Después de ocho meses de un embarazo tranquilo y sin problemas nacieron mis primeras hijas, Roser y Sara. Un parto rápido, pim-pam y ya estaban fuera. Después del parto, sólo pude abrazar a mis gemelas un momento. Las pusieron en la incubadora porque eran prematuras y mientras se las llevaban el enfermero me dijo: te las devolveremos grandes! Después me quedó un vacío que no olvidaré nunca.
Al cabo de tres días, me daban el alta, fue entonces que me explicaron que Roser estaba en la UCI de neonatología en el Valle de Hebrón porque había nacido con una cardiopatía.

Yo sólo tenía en mente una cosa: ver a mis niñas. A pesar de la debilidad que no me dejaba casi caminar y el vacío que sentía dentro de mí, encontré las fuerzas para ir a ver a Sara (ingresada en el hospital del Niño Jesús). Y al día siguiente, a Roser que estaba en la UCI del Vall d’Hebron. Al ver a Roser me vino a la mente una maraña de ideas. La primera era que Roser no sobreviviría una semana, así nos lo insinuaron. Pero para mí, mi niña estaba allí y yo quería estar con ella. Entrar en la UCI con toda la parafernalia de batas, peucos, gorra y un lavado de manos a fondo, no me impidió mostrar una sonrisa sincera, acariciarle el pie (el resto de su pequeño cuerpo era un montón de tubos) y hablarle dulcemente. Estas palabras la tranquilizaban, los monitores dejaban de silbar y el ritmo cardíaco y la respiración se relentizaba, se acompasaban. Fue entonces que empecé a entender el vínculo que me unía a Roser y que lucharíamos juntas.

Después de dos meses de UCI, 15 días en neonatos, y algunas operaciones en su pequeño cuerpo, Roser llegó a casa. Estaba a la vez contenta y asustada, no sabía si sabría cuidar un cuerpo tan débil… Qué animalada! Era mi hija! Quien iba a cuidarla mejor que yo!

El reencuentro con su hermana, Sara, era lo que necesitaban las dos, lo más importante era que pudieran tocarse, sentirse una al lado de la otra. Siempre que era posible estaban juntas, en el suelo, en la cama, en el parque … que se veían y tocaban, como para recuperar el tiempo perdido en esa separación forzada al nacer.

Los años han ido pasando, también pasaron aquellas intervenciones paliativas programadas y algunas más. Pero siempre evitando en la medida de lo posible que el hospital fuera el centro de atención en la vida de Roser. Y Roser ya es una chica adulta y queda atrás aquella niñez llena de miedos y esperanzas. Ahora es ella quien elige su vida, quien controla los medicamentos y las visitas a los especialistas. Aunque yo simepre voy, y ya he quedado en segundo término, los médicos le hablan directamente a ella.
Sinceramente creo en ella, que será muy capaz de tener una vida plena, reconociendo sus dificultades, pero a la vez, sus virtudes y sus puntos fuertes.

Durante estos 20 años he necesitado apoyo moral y psicológico. Contactamos con ACCIC para encontrar respuestas y ayuda. La hemos ido recibiendo poco a poco, en reuniones, conferencias, grupos de padres y madres… Con este material he ido reconstruyendo mi vida y aceptando lo que supone tener una hija con problemas cardíacos desde que nació. Esto no entraba en mis planes cuando decidí que tendría una hija, como tampoco, que serían gemelas. Ya han quedado atrás los miedos, las pesadillas, las lágrimas. Estoy tan orgullosa de Roser como de mis otros tres hijos, Sara, Adela y Guim.

Creo que ahora que Roser cumplirá 21 años puedo asegurar que he cerrado la herida para siempre. Y ha sido ella misma quien me ha ayudado: en una charla que tuvimos hace poco, me aseguró que estaba muy agradecida del trato que había recibido en casa. Me dijo que no la hizo sentir más enferma o débil.
Dicen que el proceso de duelo quiere su tiempo y que depende de cada persona. Yo creía que ya lo había superado pero fueron las palabras de reconocimiento de Roser las que me curaron definitivamente.
Espero que este relato ayude a los padres y las madres nuevos o veteranos, tanto como me ha servido a mí escribirlo.

 

Rita Roig


La Batega! se consolida en Fornells de la Selva

256 bailarines participaron el domingo 12 de abril en Fornells de la Selva en la competición solidaria de hip hop Batega!. Un total de 24 formaciones de las escuelas Avança, La Vieja Escuela, StudioXFunky, y Xtreeme School bailaron por los niños, niñas y jóvenes con cardiopatía congénita.

Fue difícil por el jurado evaluar cada actuación. Prueba de ello es el número de galardones que se llevaron cada escuela: Studio X Funky 6 galardones en total, La Vieja Escuela 6, Xtreeme Studio 5 y Avança 2. Fue un encuentro donde todo el mundo fue invitado, los que no podían o no se veían con fuerzas de competir participaron en la exhibición, 128 bailarines de edades entre los 4 y los 55 años ofrecieron un espectáculo de calidad, nivel y superación.

Los tres miembros del jurado: Luana Guitart, Maite Fernández y Cristian Pérez del Estudi de Dansa Mar de Barcelona hicieron una exhibición profesional muy bien recibida por el público asistente y evaluada, a modo de juego, por tres bailarines y bailarinas con un resultado final de 9.61 puntos casi rayando el diez absoluto.

La competición solidaria Batega! ha sido organizada por AACIC CorAvant, asociación y fundación de cardiopatías congénitas; el Ajuntament de Fornells de la Selva y el Consell Esportiu del Gironès. Y en esta edición ha contado con la colaboración del Consell Comarcal del Gironès, la Diputació de Girona, El 9 Esportiu, la Agrupació Esportiva de Fornells de la Selva, Frit Ravich y Haribo.

Todos los beneficios que se obtuvieron de las inscripciones, la entrada y la venta solidaria se destinarán al servicio de atención psicosocial que AACIC CorAvant Girona lleva a cabo con los niños, niñas y jóvenes con cardiopatía congénita y sus familias. En la demarcación de Girona se estima que hay 2.860 personas con un problema de corazón de nacimiento. AACIC CorAvant trabaja desde 1994 para la mejora de la calidad de vida de estas personas y sus familias.


Arguiñano: el cocinero feliz

Mi hijo Carles nace en 1990, prematuro, con 1.600 grs. de peso en Tortosa. A las pocas horas de nacer se le detecta una falta de oxigenación en la sangre, y al no poder saber cuál era el origen lo trasladaron de urgencias en Sant Joan de Déu, en Barcelona, y le diagnosticaron una TGA, cardiopatía congénita.

Cuando tenía 6 meses le operaron mediante la técnica de Senning, operación paliativa y a los 14 años se le intenta realizar con nuevas técnicas un doble swift, sin éxito.

Durante esta época, empieza a ver en la televisión un hombre que le hacía reír y en el que veía en él una persona feliz con el trabajo que llevaba a cabo: Karlos Arguiñano. Nos dijo que quería ser como este señor: alegre, feliz, estudiar cocina y ser un cocinero agradable, social, y dar placer a través de la comida.
En una reunión con AACIC que nos asesoraba en salidas profesionales para jóvenes, planteamos que Carles quería ser cocinero. Teníamos dudas por el esfuerzo que se requiere, el calor de las cocinas, las horas que hay que estar de pie, etc.

Tenía habilidades manuales y, sobretodo, era su pasión: el día 4 de marzo de 2014 comenzó en el Celler de Can Roca. El último año ha estado haciendo una estancia en el Arzak de Donostia, previamente a unas prácticas en el Abac de Barcelona y el Train Bleu de París, entre otros. Estudió FP Restauración en el CETT de Barcelona y en la escuela Hoffman de cocina. Aspira a abrir un restaurante pequeño en su pueblo, Tivenys, con cocina de proximidad, mediterránea, sin sofisticaciones: sólo quiere ser feliz.
Somos socios de AACIC desde su fundación.

 

Robert Griñó Simó