Editorial

“Ahora tenemos que saber proyectar una imagen de seriedad y trabajo”

Joaquim Jornet ha sido una pieza clave en la elaboración de los estatutos de la fundación. La experiencia profesional de Joaquim parecía hecha a medida para CorAvant

Joaquim Jornet es abogado. Nació en Montblanc hace cuarenta y cinco años. No hace falta que os explique cuál pensaba que podría ser su papel en el patronato de CorAvant: ha sido una pieza clave en la elaboración de los estatutos de la fundación. Es el director de la asesoría jurídica del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau. La experiencia profesional de Joaquim parecía hecha a medida para CorAvant. Ha hecho muy fácil el complejo proceso inicial de puesta en marcha de la fundación. Cuando le hemos preguntado si se lo tuvo que pensar mucho, nos confiesa que sentía cierta admiración por la capacidad de trabajo de AACIC: “¡Me seducieron! Cuando tienes la oportunidad de conocer qué hace AACIC, y hablo de la mentalidad más que de los proyectos, de la capacidad de trabajo, de querer estar siempre al frente, es relativamente fácil decir que sí. Es muy alentador que una gente así te invite a formar parte de un proyecto nuevo”.

Quedamos con Joaquim Jornet (JJ) en el centro de Barcelona. Llega en una moto, tipo scooter, que se detiene allí mismo, me dice que viene de una reunión y se excusa por el retraso. Le llaman por teléfono. “¡No para de sonar!”, Dice. Lo justifica: “hoy hago cuarenta y cinco años”. Es directo. Habla con franqueza. Explica las cosas con claridad. No se envuelve. Entramos en una cafetería nos sentamos y pedimos unos cafés. El teléfono suena más de una vez. Le he hecho prometer que respondería todas las llamadas que recibiera. ¿Hay alguien a quien no le haga ilusión que el feliciten el día de su cumpleaños, aunque sea por teléfono?

Jaume Piqué (JP): En una entrevista del Boletín anterior, José Vas, presidente de AACIC y de la Fundación CorAvant, nos explicaba que fueron los técnicos de la entidad, encargados de la captación de recursos, los primeros en darse cuenta de que muchos ayudas y subvenciones van dirigidas exclusivamente a fundaciones, que había que explorar las posibilidades de financiación del sector privado y que la forma jurídica más adecuada para captar estos recursos era una fundación.

Joaquim Jornet (JJ): Desde la perspectiva de la captación de fondos, la fundación aventaja a la asociación, porque cuenta con una serie de atractivos incentivos fiscales de cara a las desgravaciones, tanto para donantes como para aportantes. Por lo tanto, si lo que se pretende es construir una estructura sólida desde la que captar fondos para potenciar fines de interés general, yo me decanto por la fundación, porque, además de estar más acreditada de cara a la sociedad civil, técnicamente está mejor capacitada para dar mejores respuestas a la sociedad y a sus beneficiarios, y dispone de más solvencia patrimonial, dado que cuenta con garantías para que se cumplan los fines a través de los controles legales en vigor.

JP: ¿Qué diferencias esenciales hay entre una fundación y una asociación?

JJ: Una fundación es una entidad sin ánimo de lucro, constituida por un fundador o por varios fundadores mediante la afectación de un patrimonio. Los rendimientos o los otros recursos que haya obtenido esta entidad se dedican a cumplir una finalidad de interés general. A diferencia de una fundación, la asociación consiste en un grupo de personas que se une para, mediante su actividad, buscar un fin determinado y de interés general o particular, poniendo en común de recursos personales o patrimoniales.

JP: Así, AACIC está haciendo una tarea de interés general. Atiende a todos.

JJ: Exacto, AACIC tiene, como finalidad, la ayuda a los enfermos y familiares con cardiopatías congénitas, que es un fin de interés general.

JP: Dices que no puedes constituir una fundación sin un capital fundacional.

J.J : Eso mismo. La creación de una fundación supone vincular un patrimonio al cumplimiento de una finalidad, y el rendimiento de este patrimonio, junto con otros recursos, debe ser suficiente para llevar a cabo los fines fundacionales. Por ello se necesita, como requisito previo, el desembolso de una cantidad en metálico o en bienes junto con un plan que garantice la viabilidad del proyecto fundacional.

JP: ¿Cuál es el fondo “importante y suficiente” mínimo para crear una fundación?

JJ: La ley establece que la dotación mínima de una fundación debe ser de sesenta mil euros.

JP: Ya hace tiempo que los socios de AACIC sienten a hablar de la fundación. Primero aprobaron su creación. Ahora ya es una realidad. Cuando nos preguntan qué hace ahora la fundación, ¿que les tenemos que decir?

JJ: Desde una perspectiva de la acción social, una fundación está dotada de instrumentos mucho más sólidos que una asociación, por tanto, desde la fundación se deben poner las bases para garantizar la continuación de los servicios que presta ACCIC para alcanzar, en un futuro, la sostenibilidad, por lo que la prestación de los servicios a los afectados de cardiopatía congénita y sus familias no dependa de la coyuntura económica o de fondos públicos.

JP: La dotación fundacional es intocable, pero, por otro lado, este capital debe generar unos rendimientos. ¿Hay riesgo de hacer un mal negocio?

J.J : Se ha de hacer una buena gestión. La ley establece unos límites y unas normas que se deben cumplir. Las fundaciones, sin duda, están sometidas a unos controles mucho más exhaustivos que las asociaciones, lo que se traduce en elementos que aportan un valor añadido a la entidad como organización, estructura,
transparencia y sostenibilidad (entre otros). Es por ello que la administración, como ya he dicho, las favorece con beneficios fiscales.

JP: El patronato es el órgano de gobierno de una fundación. CorAvant cuenta con diez patrones. ¿Cómo explicarías la figura de los patrones?

JJ: Los patrones de la fundación son las personas que tienen la responsabilidad de cumplir los fines fundacionales y administrar con diligencia, los bienes y derechos que forman el patrimonio. Tradicionalmente, la figura del patrón ha ido estrechamente relacionada con la captación de fondos, que se consideraba una de las funciones principales de los patrones. Hoy en día, los patronatos han pasado a tener un alto grado de conocimiento y de capacidades, que les aportan sus miembros, que, muchas veces, son consejeros de otras entidades no lucrativas, directivos de empresas, juristas y profesionales. Y tampoco debemos olvidar las funciones esenciales de supervisión, control y asesoramiento de los directivos de la fundación. Sin embargo, también hay que decir que la tendencia es que las fundaciones acaben creando estructuras profesionalizadas, porque cuanto mejor sea la calificación de los trabajadores de la fundación, que son los que llevan el día a día y ejecutan las directrices del patronato, mejores serán los resultados.

JP: El cargo de patrón no es remunerado, ¿verdad?

JJ: La ley dispone que el cargo de patrón es gratuito y sólo se puede pagar, el patrón, los gastos debidamente justificados.

JP: Cerca de tres mil fundaciones en un país de siete millones de habitantes. ¿Por qué hay tantas fundaciones en Cataluña?

JJ: Está relacionado con la riqueza de un país: la material y la humana. Ha habido una sociedad civil potente, comprometida con su tiempo. El edificio modernista del Hospital de Sant Pau, por ejemplo, se pudo hacer gracias al dinero de Pau Gil, un catalán que ejercía de banquero en París. Hoy, en Cataluña, las fundaciones mueven unos 7.000 millones de euros y emplean a 70.000 personas.

JP: Hacer una donación a una fundación desgrava, ¿verdad?

JJ : Sí, es así. La Ley 49/2002 de régimen fiscal de las entidades sin ánimo de lucro, prevé que los donativos a las fundaciones dan derecho a la deducción de la cuota del IRPF del 25% del importe dado; también prevé deducciones importantes de la cuota del impuesto de sociedades por los donativos que hacen las empresas.

JP: ¿Qué pueden hacer los socios de AACIC que quieran vincularse a CorAvant? ¿Se pueden hacer socios?

JJ: Socios, en sentido estricto, no, porque las fundaciones no tienen socios, pero si que se pueden articular canales de participación, mediante los voluntarios o benefactores, que serían aquellas personas que, con su trabajo o sus aportaciones, ayudan a hacer posible que CorAvant alcance sus fines.

JP: ¿Cuál te parece que es la función prioritaria de CorAvant, hoy por hoy?

JJ: Desde mi punto de vista, es ideal que el capital fundacional crezca para garantizar la prestación de los servicios que hasta ahora ha ofrecido AACIC. Por lo tanto, se debe potenciar la captación de fondos. Una fundación como la nuestra tiene mucha potencialidad para recaudar fondos, pero hemos de proyectar una imagen de seriedad y solvencia. AACIC tiene una trayectoria de dieciséis años y yo creo que, con CorAvant, ha buscado una estructura jurídica que le permita consolidarse y pervivir en el tiempo. Ahora tenemos que saber proyectar una imagen que nos permita ganarnos la confianza de la gente.