¿Cuáles son las cardiopatías congénitas más frecuentes?

Existen alrededor de 300 diagnósticos diferentes de cardiopatía congénita. Aunque las personas que tienen esta patología presentan unas características comunes, cada diagnóstico tendrá una evolución, un pronóstico y un tratamiento diferente.

Comunicación interauricular (CIA): Se trata de un agujero de la membrana que hay entre las dos aurículas que hace que se comuniquen entre sí y que, por tanto, se mezcle la sangre oxigenada de una con la no oxigenada de la otra, perdiendo pues parte de este oxígeno.

Comunicación interventricular (CIV): Consiste en un agujero en la membrana que separa los dos ventrículos que hace que la sangre oxigenada se mezcle con la no oxigenada y de nuevo sea oxigenada por el pulmón, produciendo un doble esfuerzo de éste que puede ocasionar una hipertensión pulmonar.

Estenosis pulmonar: Es la constricción de la válvula o anillo pulmonar, que es la encargada de dar paso a la sangre que el corazón hacia el pulmón. En caso de que exista esta constricción, el ventrículo derecho tiene que trabajar mucho más para hacer llegar la sangre al pulmón. Esto puede ocasionar una dilatación del ventrículo que afecte su funcionamiento.

Estenosis aórtica: Es la constricción de la válvula aórtica, que es la que permite el paso de la sangre oxigenada procedente del pulmón desde el ventrículo izquierdo al resto de nuestro cuerpo a través de la aorta. Esta constricción hace que el ventrículo tenga que hacer más presión haciendo que el músculo del propio corazón se haga más grueso y pierda fuerza. Si esto ocurre, parte de la sangre se queda dentro del ventrículo o vuelve al pulmón y no llega al resto del cuerpo. También podemos encontrar esta causa cuando la convicción se encuentra en la propia aorta, en este caso estamos hablando de una Coartación de la aorta.

Ductus persistente: El ductus es un vaso que comunica, en el feto, la aorta con la arteria pulmonar. En el momento del nacimiento, este vaso se cierra y se inicia el circuito normal de la sangre dentro del corazón. Si este vaso no se cierra, toda la sangre se empieza a mezclar aumentando el flujo de sangre dentro del propio corazón y produciendo una sobrecarga del funcionamiento de éste y de los pulmones.

Tetralogía de Fallot: Consiste en la existencia de una comunicación interventricular y una estenosis pulmonar a la vez. En este caso, la aorta recibe muy poca sangre oxigenada para enviar al resto del cuerpo, ya que por un lado hay una dificultad para poder hacer llegar la sangre al pulmón a oxigenarse (estenosis pulmonar) y, por el otro, esta poca sangre se mezclará con la no oxigenada procedente del ventrículo derecho (comunicación interventricular). Esta situación provoca una hipertrofia en el ventrículo derecho y una malformación en la propia aorta, de ahí que se llame tetralogía (tetra = cuatro) dado que acaban produciéndose cuatro malformaciones.

Ventrículo único: En este caso hablamos de la falta de un ventrículo, normalmente el derecho. El ventrículo izquierdo se constituye como ventrículo único debiendo hacer las funciones de los dos ventrículos y mezclándose en él la sangre oxigenada y la no oxigenada. Esto hace que el trabajo sea el doble, produciendo una sobrecarga y que la sangre que se reparte por el cuerpo no tenga el suficiente oxígeno necesario.
Hay diferentes patologías que quedan englobadas dentro del término de ventrículo único como son el ventrículo de doble entrada, la atresia tricúspide o la atresia mitral, entre otras.

Transposición de grandes arterias (TGA): Consiste en un error en la conexión entre los ventrículos y sus respectivas arterias. El ventrículo derecho se conecta con la aorta en lugar de conectarse con la arteria pulmonar y el ventrículo izquierdo se conecta con la arteria pulmonar en lugar de conectarse con la aorta. En este caso, la sangre oxigenada vuelve al pulmón a oxigenarse de nuevo y la sangre sin oxígeno en lugar de ir al pulmón se reparte por todo el cuerpo. A veces esta patología se acompaña con una comunicación ventricular y/o una estenosis pulmonar.

Miocardiopatías: Las miocardiopatías hacen referencia a aquellas afectaciones del músculo del corazón, el miocardio, y no a las estructuras. El buen funcionamiento del miocardio es básico para una buena circulación de la sangre y, por lo tanto, su mal funcionamiento puede producir otras patologías.

Otros tipos de cardiopatías frecuentes: Transposición de grandes vasos, Atresia pulmonar, Atresia tricuspídea, Truncus arterioso.

Para más información, podéis visitar la web Cardiopatías Congénitas del doctor Fernando Villagrá.