Planta cara a la mort

Autor: Francesc Torralba.

Editorial: Ara Llibres.

Como teólogo, filósofo y pensador contemporáneo, Francesc Torralba nos plantea cómo afrontar la muerte de un ser querido con serenidad y coraje.


La cuina de la salut

Autores: Ferran Adrià, Valentí Fuster, Josep Corbella.

Editorial: Editorial Planeta.

Este libro explica, de manera sencilla y comprensible, como podemos comer bien y, a la vez, disfrutar.


Qui és el de la foto?

Autora: Maria Carme Roca.

Editorial: Ediciones Bromera.

Maria Carme Roca, colaboradora de AACIC CorAvant desde que participó en uno de los cuentos del libro De tot Cor, vuelve a sorprendernos con una nueva novela para jóvenes. Ha sido Premio Bancaja de Narrativa Juvenil.


Alicia i el país de les meravelles

Texto: Ángel Burgas.

Ilustración: Ignasi Blanch.

Editorial: La Galera.

Recomendamos esta adaptación del clásico de Lewis Carrol, que, además, cuenta con las ilustraciones de nuestro amigo y colaborador Ignasi Blanch.


La lluna d’en Joan

Autora: Carme Solé Vendrell.

Editorial: Editorial Mares.

Este cuento infantil explica como Joan ayuda a su padre a recuperar la salud, con la luna de aliada. Las ilustraciones de Carme Solé son preciosas.


Omple’m de petons

Autor: Carlos Gonzalez.

Editorial: Angle Editorial.

Con un tono ameno y divertido, pero sobre todo didáctico, ofrece respuestas a miles de preguntas que los padres y madres se hacen cada día sobre sus bebés.


Dormir sense llàgrimes

Autora: Rosa Juvé.

Editorial: La Esfera de los libros.

Los niños necesitan hacer tangibles los sentimientos no canalizados y convertirlos en un símbolo mientras duermen “es entonces cuando aparecen historias con personajes temibles”, comenta Rosa Juvé en el libro donde habla de las pesadillas y los miedos infantiles, entre otras cosas.


Un día distinto…

Justo antes del verano, el grupo de jóvenes de AACIC CorAvant quedamos un sábado en Barcelona para ir al Museo de Cera. También fuimos a merendar a un local muy especial, el Bosc de les Fades. Un gran día, en el que nos despedimos hasta después de las vacaciones. En octubre, hicimos otro encuentro, una cena. Nos reunimos jóvenes de toda Catalunya, ¡veinticinco, éramos! Lo queremos repetir otro día. Si no te quieres perder la próxima salida del grupo de jóvenes, apúntate a nuestro grupo de Facebook.

¿Cómo nació la iniciativa de estas salidas?

Nos lo pidieron. En uno de los encuentros preguntamos a la gente, qué quería, qué esperaba de nosotros, y una de las cosas que comentaron es que les gustaría verse más a menudo. Lo estuvimos pensando y se nos ocurrió hacer salidas lúdicas a las que se pudieran apuntar todos.
Las salidas se organizan por grupos de edad. Hay tres grupos: el de los preadolescentes, que son los más jóvenes hasta los dieciséis años; el de los jóvenes, con gente que va de los diecisiete a prácticamente los treinta; y el grupo de adultos, de treinta años hacia adelante.

Àngels comenta que, en el futuro, se quiere probar un criterio más flexible.

Nos hemos dado cuenta de que las fronteras de edad entre las salidas de jóvenes y adultos no acaban de funcionar. ¿Por qué alguien de veintiocho años no puede ir con los adultos? Depende del momento vital en el que te encuentres, puede que te sientas más cómodo con gente más joven o mayor. No seamos tan, tan cuadrados.

De las salidas que se han hecho hasta ahora, ¿cuál dirías que ha tenido más éxito?

¡El Aquàrium! ¿Sabes que adoptamos un delfín? Bueno, como mascota. Es una de las actividades mejor recibida. También hemos hecho un taller de risoterapia, que es muy divertido. Todo el mundo se lo pasa muy bien. Con los mayores nos encontramos para ir a cenar, por ejemplo.

¿Qué tiene de especial una de esas salidas?

Es una salida, como podrías salir con cualquier otro grupo de personas. Lo más especial es el lugar o la actividad que elijas. Vamos al Aquàrium, vemos los peces, comemos juntos y nos lo pasamos bien. Pero todo el mundo sabe que las personas con las que sale han pasado o están pasando situaciones parecidas, hablan, comentan cosas. Con esto quiero decir que salir con nosotros no es exactamente lo mismo que ir un día de excursión con el colegio o a cenar con unos amigos.

¿Provocan que se hable de todas estas cosas?

A veces provocamos que hablen de cosas, pero tengo que decir que las conversaciones surgen de una manera natural. Sobre todo a la hora de comer. Ya saben dónde van. Además, se reúne gente de todas partes, gente que, si no fuera por la salida, puede que no se encontrarían, y esto también es un estímulo para apuntarse.

¿Cuáles son los temas estrella en las conversaciones?

En el grupo de jóvenes, por ejemplo, hablan de sí me cuesta encontrar trabajo, si mi pareja no entiende lo que me pasa, cómo se relacionan con otros chicos y chicas, de tener hijos … Los temas que con los amigos o con la familia o que fuera de la cardiopatía no tienen con quien compartirlos.

¿Quién se lo pasa mejor: los niños, los jóvenes o los adultos?

Yo diría que cuando te apuntas a una salida, ya vas con la predisposición de pasártelo bien. Te apuntas porque te apetece. También he de decir, sin embargo, que, a veces, los padres están entusiasmados con una salida. Convencen a los hijos, y los hijos te dicen que han venido porque se lo han pedido los padres. No se puede obligar a nadie.

¿Puedo apuntarme a una salida de adultos?

¿Por qué no?

¿Cómo me lo pasaré?

Esto depende de ti, pero si tienes ganas de hacer algo con gente de lugares muy diferentes, sin ningún compromiso, ven. Puede ser un día diferente.


“Si son las doce de la noche y no has reído en todo el día, ¡hazlo!”

“Competimos entre nosotros para ver quién está peor. Lo puedes comprobar en la sala de espera de un ambulatorio “, nos dice Katti García. ¡A los cincuenta años, esta diseñadora textil chilena, restauradora, representante de modelos y empresaria decidió dejarlo todo para… reír! Cree que la risa es la mejor terapia de crecimiento personal que existe. Hace talleres de risoterapia por toda España y enseña todo lo que sabe a quién se apunta a sus cursos. Nos cuenta que sólo el año pasado novecientos médicos participaron en alguno de sus talleres, y es que “la risa es la mejor medicina, y es gratis”. En el Encuentro de AACIC CorAvant 2010 pudimos probar la medicina de esta maestra de la risa para sacar nuestro buen humor de “el último cajón del armario”.

La causa, no la consecuencia

Katti explica que de pequeña hacía que caía, que tropezaba, cuando pasaba delante de la cama de su madre enferma para que estallara en una risa o para que sonriera. Con cincuenta años decidió recuperar aquel espíritu de niñez. “Fui a la universidad. Hice dos masters de psicología de grupos con María Palacín, teatro, un curso de payasa, cursos de programación neurolingüística; hice de todo, todo lo que tiene que ver con el crecimiento personal. También hice un curso de yoga de la risa con Madame Catària; ¡y con todo esto hice una buena ensalada! “. Así nació Risaluz (www.risaluz.com). “Ahora hago mis propios cursos y talleres de risoterapia y me va bien”. Se engaña quien piensa que ríe porque le van bien las cosas. Risa es la causa, no la consecuencia. “Si quieres estar bien, saca el humor del último cajón del armario y ríe”, nos recomienda.

Le tengo que decir que me cuesta reír…

Si te cuesta reír es que no estás bien contigo mismo. Te irá bien reír. Abre la mente y el corazón. Vamos dos años al psicólogo, de allí al psiquiatra, y no avanzamos. Todo esto está bien, pero a la mente le tienes que dar una ayuda física. Cuando nos abrazamos, aunque lo hacemos nosotros mismos, segregamos dopamina. Y si te abraza alguien, aún mejor. Es buenísimo. Con una actitud amorosa te estás cuidando.

¿Si hago un taller de terapia de la risa, acabaré riendo?

Ya verás que sí, pero no se debe reír a la fuerza. Lo primero que digo siempre es que no hay que reír. Hay quien ríe, quien se enfada y quien llora como hacía años que no lloraba. Debes respetar la tristeza de otros. A veces hay que llorar para poder empezar a reír. Si no vacías la tristeza, sale una risa fingida, y la risa debe ser natural.

¿Cómo se consigue una risa natural?

Practicando. La risa se practica, se debe cuidar y alimentar. Somos animales de costumbres. Da igual como rías. Un señor me decía que no le gustaba su risa. Reía hacia dentro, como un cerdito. Los recién nacidos nunca ríen hacia fuera, siempre lo hacen hacia adentro. Se lo quedan para ellos. No pierden la energía. ¡Qué bien! Lo importante es reírse.

Voy tomando nota, de acuerdo…

A mí me dicen: “¡Me gustaría ser animada como tú!” Puedes serlo cuando quieras. Tú y yo estamos hechos de lo mismo. Tengo alumnos que dicen: “Espero que llegue el lunes para venir a reír”. Yo les pregunto: “¿Y tienes que venir aquí y pagar por reír?” Si son las doce de la noche y no has reído en todo el día, ¡hazlo! Bien que comemos y vamos al baño. ¿Sabes qué pasa…?

Diga.

… que tenemos el humor en el último cajón del armario. No cambiamos, o no queremos cambiar, porque pensamos que es difícil, que hay que cambiarlo todo antes de que cambiar nosotros, y es al revés. Cuando tú cambias, tu entorno cambia.

Las familias de AACIC CorAvant no siempre han tenido ganas de reír.

Lo sé muy bien. Conozco la angustia de estas familias. He hecho talleres para grupos de duelo, de padres que han perdido un hijo. También he hecho para una asociación de personas con déficits del sistema inmunológico y para personas que padecen fibromialgia. Hay quien juega a cartas o al ajedrez para distraerse, pero son juegos mentales. El mejor juego es compartir, tocar. Esto es lo que hago con la gente. Y no sólo con personas enfermas. ¿Y sabes qué? En todos los grupos la gente se lo pasó bien. Terminaron riendo de verdad.

He sido testigo en el Encuentro del año pasado.

¿Fuiste allí? El sufrimiento nos encoge el corazón, ¿sabes? Lo tenemos que relajar. Un disgusto hace mucho daño. Te paraliza. Te enfadas porque no aceptas. Si el enfado, el miedo y la ira se visualizaran, si las pudiéramos ver como una nube gris a nuestro alrededor, nos estremeceríamos. Nos sacudiríamos aquella nube de encima, pero no lo vemos.

¿Cómo puedo sacudir esta nube negra?

Todo lo que decimos pasa por el cerebro y por todas las células del cuerpo. Podemos resolver muchos conflictos memorizando las emociones de otra manera. Si alguien, una hermana, por ejemplo, te ha herido, escribe una carta. Hazlo con rabia. Escribe con fuerza todo lo que pienses. Al día siguiente escribe otra carta. Seguramente no necesitarás escribir tan fuerte. Y en la tercera carta, el disgusto será más pequeño. Debemos aprender de los niños. Los niños se pelean jugando. Pasan dos minutos y ya no recuerdan por qué estaban enojados. No pierden la energía. Cuando nos enfadamos es que no aceptamos.

Tengo la sensación de que a veces hago cosas que no me apetecen.

¿Y las haces?

Es que…

Tienes que saber decir que no. Debería haber hecho, no debería haber dicho… Tenemos que ser más naturales. Decir que no es importante. Con el servilismo lo que hacemos es comprar la estimación.

¿Y cómo podemos saber en qué momento debemos decir que no?

Te lo dice el estómago. Te pones las manos en el estómago. Si tú no quieres algo, el estómago se pone duro. Si te viene de gusto, dice que sí, el estómago se relaja.

He oído que hay tipos de risa diferentes, y que cada risa tiene un efecto en el cuerpo.

Sí, sabemos que con cada vocal vibra una parte del cuerpo. La glándula tiroides vibra cuando reímos con la “y”, y no lo hace si reímos con la “a”. Pero no te preocupes. Ahora reír así porque…

La risa debe ser natural, ya me lo he aprendido.

Bien hecho. Lo mejor es una buena carcajada. Con una carcajada sonada se movilizan más de cuatrocientos músculos del cuerpo. Esto es lo que hago en los talleres. Hacer cosas para que nos dejemos ir y conseguiremos reír con ganas.

Esta tarde tienes una conferencia. ¿Qué dirás?

Les diré que abracen. Y cuando todo el mundo esté a punto de abrazarse les diré: “Eh, pero nada de abrazarse con quien tiene al lado”, que será la persona que ya conocen, alguien de confianza, ¿verdad? “Deben abrazar a quien tiene delante”. Y aquí empieza el lío. Vas dejando las mochilas que cargas a diario en la espalda y empiezan a pasar cosas…

¿Cosas?

Que la gente empieza a reír…

Ah, ¡claro! (Ahora pienso en la cara de Marta, una niña de ocho años, el día que Katti hizo un taller en el Encuentro de AACIC CorAvant. Encontrareis la historia en los Extras del Boletín 17 en la web de AACIC) .

En www.risaluz.com -la web de Katti García- veréis algunas acciones increíbles en lugares públicos de esta maestra de la risa. ¡No se pierdan lo que hizo Katti en un aeropuerto de Holanda en el que los vuelos iban con retraso!

En el ambulatorio

Si vas a un ambulatorio verás que competimos para ver quién está peor. Es aquello de “¡y a mí más, todavía!”. Si alguien comenta que le duele aquí, inmediatamente salta alguien y dice: “Pues a mí aquí y allá”. Y la otra inmediatamente dice, “Pues a mí más…”. Una vez pregunté a una de estas personas, qué es lo que le dolía, y me dijo:
– Ay, hija! A mí me duele todo.
– ¿Todo? ¡No! -le respondió-. ¿Qué le duelen los dientes?
– Los dientes no, porque llevo dentadura postiza.
– ¡Lo ve, mujer, como no le duele todo! ¡Los dientes postizos no le hacen daño!


Boletín 17

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“Ahora tenemos que saber proyectar una imagen de seriedad y trabajo”

Joaquim Jornet es abogado. Nació en Montblanc hace cuarenta y cinco años. No hace falta que os explique cuál pensaba que podría ser su papel en el patronato de CorAvant: ha sido una pieza clave en la elaboración de los estatutos de la fundación. Es el director de la asesoría jurídica del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau. La experiencia profesional de Joaquim parecía hecha a medida para CorAvant. Ha hecho muy fácil el complejo proceso inicial de puesta en marcha de la fundación. Cuando le hemos preguntado si se lo tuvo que pensar mucho, nos confiesa que sentía cierta admiración por la capacidad de trabajo de AACIC: “¡Me seducieron! Cuando tienes la oportunidad de conocer qué hace AACIC, y hablo de la mentalidad más que de los proyectos, de la capacidad de trabajo, de querer estar siempre al frente, es relativamente fácil decir que sí. Es muy alentador que una gente así te invite a formar parte de un proyecto nuevo”.

Quedamos con Joaquim Jornet (JJ) en el centro de Barcelona. Llega en una moto, tipo scooter, que se detiene allí mismo, me dice que viene de una reunión y se excusa por el retraso. Le llaman por teléfono. “¡No para de sonar!”, Dice. Lo justifica: “hoy hago cuarenta y cinco años”. Es directo. Habla con franqueza. Explica las cosas con claridad. No se envuelve. Entramos en una cafetería nos sentamos y pedimos unos cafés. El teléfono suena más de una vez. Le he hecho prometer que respondería todas las llamadas que recibiera. ¿Hay alguien a quien no le haga ilusión que el feliciten el día de su cumpleaños, aunque sea por teléfono?

Jaume Piqué (JP): En una entrevista del Boletín anterior, José Vas, presidente de AACIC y de la Fundación CorAvant, nos explicaba que fueron los técnicos de la entidad, encargados de la captación de recursos, los primeros en darse cuenta de que muchos ayudas y subvenciones van dirigidas exclusivamente a fundaciones, que había que explorar las posibilidades de financiación del sector privado y que la forma jurídica más adecuada para captar estos recursos era una fundación.

Joaquim Jornet (JJ): Desde la perspectiva de la captación de fondos, la fundación aventaja a la asociación, porque cuenta con una serie de atractivos incentivos fiscales de cara a las desgravaciones, tanto para donantes como para aportantes. Por lo tanto, si lo que se pretende es construir una estructura sólida desde la que captar fondos para potenciar fines de interés general, yo me decanto por la fundación, porque, además de estar más acreditada de cara a la sociedad civil, técnicamente está mejor capacitada para dar mejores respuestas a la sociedad y a sus beneficiarios, y dispone de más solvencia patrimonial, dado que cuenta con garantías para que se cumplan los fines a través de los controles legales en vigor.

JP: ¿Qué diferencias esenciales hay entre una fundación y una asociación?

JJ: Una fundación es una entidad sin ánimo de lucro, constituida por un fundador o por varios fundadores mediante la afectación de un patrimonio. Los rendimientos o los otros recursos que haya obtenido esta entidad se dedican a cumplir una finalidad de interés general. A diferencia de una fundación, la asociación consiste en un grupo de personas que se une para, mediante su actividad, buscar un fin determinado y de interés general o particular, poniendo en común de recursos personales o patrimoniales.

JP: Así, AACIC está haciendo una tarea de interés general. Atiende a todos.

JJ: Exacto, AACIC tiene, como finalidad, la ayuda a los enfermos y familiares con cardiopatías congénitas, que es un fin de interés general.

JP: Dices que no puedes constituir una fundación sin un capital fundacional.

J.J : Eso mismo. La creación de una fundación supone vincular un patrimonio al cumplimiento de una finalidad, y el rendimiento de este patrimonio, junto con otros recursos, debe ser suficiente para llevar a cabo los fines fundacionales. Por ello se necesita, como requisito previo, el desembolso de una cantidad en metálico o en bienes junto con un plan que garantice la viabilidad del proyecto fundacional.

JP: ¿Cuál es el fondo “importante y suficiente” mínimo para crear una fundación?

JJ: La ley establece que la dotación mínima de una fundación debe ser de sesenta mil euros.

JP: Ya hace tiempo que los socios de AACIC sienten a hablar de la fundación. Primero aprobaron su creación. Ahora ya es una realidad. Cuando nos preguntan qué hace ahora la fundación, ¿que les tenemos que decir?

JJ: Desde una perspectiva de la acción social, una fundación está dotada de instrumentos mucho más sólidos que una asociación, por tanto, desde la fundación se deben poner las bases para garantizar la continuación de los servicios que presta ACCIC para alcanzar, en un futuro, la sostenibilidad, por lo que la prestación de los servicios a los afectados de cardiopatía congénita y sus familias no dependa de la coyuntura económica o de fondos públicos.

JP: La dotación fundacional es intocable, pero, por otro lado, este capital debe generar unos rendimientos. ¿Hay riesgo de hacer un mal negocio?

J.J : Se ha de hacer una buena gestión. La ley establece unos límites y unas normas que se deben cumplir. Las fundaciones, sin duda, están sometidas a unos controles mucho más exhaustivos que las asociaciones, lo que se traduce en elementos que aportan un valor añadido a la entidad como organización, estructura,
transparencia y sostenibilidad (entre otros). Es por ello que la administración, como ya he dicho, las favorece con beneficios fiscales.

JP: El patronato es el órgano de gobierno de una fundación. CorAvant cuenta con diez patrones. ¿Cómo explicarías la figura de los patrones?

JJ: Los patrones de la fundación son las personas que tienen la responsabilidad de cumplir los fines fundacionales y administrar con diligencia, los bienes y derechos que forman el patrimonio. Tradicionalmente, la figura del patrón ha ido estrechamente relacionada con la captación de fondos, que se consideraba una de las funciones principales de los patrones. Hoy en día, los patronatos han pasado a tener un alto grado de conocimiento y de capacidades, que les aportan sus miembros, que, muchas veces, son consejeros de otras entidades no lucrativas, directivos de empresas, juristas y profesionales. Y tampoco debemos olvidar las funciones esenciales de supervisión, control y asesoramiento de los directivos de la fundación. Sin embargo, también hay que decir que la tendencia es que las fundaciones acaben creando estructuras profesionalizadas, porque cuanto mejor sea la calificación de los trabajadores de la fundación, que son los que llevan el día a día y ejecutan las directrices del patronato, mejores serán los resultados.

JP: El cargo de patrón no es remunerado, ¿verdad?

JJ: La ley dispone que el cargo de patrón es gratuito y sólo se puede pagar, el patrón, los gastos debidamente justificados.

JP: Cerca de tres mil fundaciones en un país de siete millones de habitantes. ¿Por qué hay tantas fundaciones en Cataluña?

JJ: Está relacionado con la riqueza de un país: la material y la humana. Ha habido una sociedad civil potente, comprometida con su tiempo. El edificio modernista del Hospital de Sant Pau, por ejemplo, se pudo hacer gracias al dinero de Pau Gil, un catalán que ejercía de banquero en París. Hoy, en Cataluña, las fundaciones mueven unos 7.000 millones de euros y emplean a 70.000 personas.

JP: Hacer una donación a una fundación desgrava, ¿verdad?

JJ : Sí, es así. La Ley 49/2002 de régimen fiscal de las entidades sin ánimo de lucro, prevé que los donativos a las fundaciones dan derecho a la deducción de la cuota del IRPF del 25% del importe dado; también prevé deducciones importantes de la cuota del impuesto de sociedades por los donativos que hacen las empresas.

JP: ¿Qué pueden hacer los socios de AACIC que quieran vincularse a CorAvant? ¿Se pueden hacer socios?

JJ: Socios, en sentido estricto, no, porque las fundaciones no tienen socios, pero si que se pueden articular canales de participación, mediante los voluntarios o benefactores, que serían aquellas personas que, con su trabajo o sus aportaciones, ayudan a hacer posible que CorAvant alcance sus fines.

JP: ¿Cuál te parece que es la función prioritaria de CorAvant, hoy por hoy?

JJ: Desde mi punto de vista, es ideal que el capital fundacional crezca para garantizar la prestación de los servicios que hasta ahora ha ofrecido AACIC. Por lo tanto, se debe potenciar la captación de fondos. Una fundación como la nuestra tiene mucha potencialidad para recaudar fondos, pero hemos de proyectar una imagen de seriedad y solvencia. AACIC tiene una trayectoria de dieciséis años y yo creo que, con CorAvant, ha buscado una estructura jurídica que le permita consolidarse y pervivir en el tiempo. Ahora tenemos que saber proyectar una imagen que nos permita ganarnos la confianza de la gente.


El reto de Fèlix

La idea nos la dio el psicólogo Fèlix Castillo, patrón de la Fundación CorAvant. Fèlix nos dice que vivimos en una cultura muy entrenada en buscar lo que no funciona, a saber lo que no está bien, y comenta: “A menudo descuidamos las relaciones y deberíamos cultivarlas, construir relaciones personales y profesionales útiles”, nos sugiere. Para cambiar esta actitud Fèlix nos recomienda entrenar nuestra mente y nos sugiere un reto que sirve para aceptar que “mi vida depende de las respuestas que yo ofrezco, no de las que recibo”, afirma.

21 días

  1. Tienes que conseguir un brazalete, un cordoncillo de hilo o de cuero de aquellos que nos encontramos en las tiendas de bisutería o los puestos de artesanía.
  2. Póntelo en la muñeca.
  3. A partir de ese momento, y durante veintiún un días, no te puedes quejar. No te debes quejar. Si lo haces, quítate el cordoncillo o el brazalete. No pienses si has fracasado o no has fracasado. Coge otro. Póntelo en la muñeca y vuelve a empezar.

¿Aceptas el reto? Veintiún días, solamente.